En el post anterior decíamos que, si somos miopes y trabajamos largas horas delante del ordenador sin la graduación adecuada, las dioptrías pueden llegar a aumentar. La cuestión que nos interesa en esta nueva publicación es qué tipo de cristal es el más adecuado en cada caso, se trate de gafas de sol graduadas en Madrid o de otro tipo. ¿Has oído hablar de los cristales con filtro azul? En caso negativo, te invitamos a seguir leyendo las siguientes líneas.

Qué es la luz azul

Lo primero es saber qué es la luz azul. Se trata de un conjunto de radiaciones visibles situadas entre los 380 nm en el extremo azul-violeta y los 750 nm en el extremo rojo del espectro electromagnético. La luz que percibimos como blanca es la suma de muchas longitudes de onda, de diferentes rayos de luz de colores. El resultado es el color blanco que vemos.

Hace décadas que empezó a proliferar la iluminación LED, haciendo que la iluminación artificial que nos rodea haya pasado de las luces basadas en la incandescencia de la resistencia de tugsteno, que emite sobre todo en el espectro del color rojo, a los diodos LED de luz fría, que emiten en las longitudes de onda más próximas al color azul.

La luz azul, debido a su corta longitud de onda, hace que parpadeemos más fácilmente. Por eso, podemos sufrir pérdida de nitidez, claridad y contraste tras muchas horas delante de la pantalla. Esto es así porque la protección natural de los ojos no es suficiente para evitar los daños de la luz azul de los rayos de sol. Tampoco es eficaz ante la luz emitida por las pantallas de ordenador o teléfono móvil.

Los cristales con protección para la luz azul eliminan gran parte de este tipo de luz que emiten estos dispositivos. Por lo tanto, nuestra vista estará más descansada y evitaremos molestias oculares a corto plazo como la fatiga visual o problemas más serios como la degeneración de la zona central de la retina.

Degeneración macular asociada a la edad

En Óptica Rola te recomendaremos el filtro que mejor proteja tus ojos de la luz azul. El cristal de estas gafas contiene o está recubierto con cromóforos que absorben una proporción de las longitudes de onda.

Los filtros de luz azul alivian la fatiga ocular, mejoran la calidad del sueño y además pueden proporcionar protección retiniana contra la fototoxicidad, sobre todo en la mácula. De hecho, diversos estudios en este sentido han probado que la alta exposición a la luz visible de onda corta puede inducir daño celular a la retina.

De hecho, la DMAE o degeneración macular es hoy la principal causa de discapacidad visual en adultos y con estos cristales podemos reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Se estima que el nivel (luminosidad ponderada) de la emisión de luz azul de las fuentes de iluminación modernas, sumando las pantallas de ordenador, tabletas y móviles, es aproximadamente 100 veces más bajo que el nivel de riesgo ocular especificado en las pautas de ICNIRP, siglas en inglés de la Comisión Internacional de Protección de Radiación no Ionizante. 

Abrir chat